Un museo regional para el mundo

Gregorio B. Mendoza
Fotos: Neo Arquitectos

Un recinto cultural de reciente creación, el Museo del Noreste, (MUNE) muestra calidad arquitectónica y constructiva al servicio de México.

    

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"El MUNE nace de la necesidad de mostrar lo que somos, tanto en la entidad como en la religión conformada por Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Texas; la transformación de lo que antes fuera la sala Regional de la Cultura del Noreste para enriquecer la oferta cultural existente con el Museo Del Palacio de Gobierno y el Museo de Historia Mexicana da continuidad a un diálogo entre el pasado y el futuro de nuestra historia; la cual, hoy es una realidad que nos orgullece", señaló a los medios José Natividad Gonzáez Parás, obernador del Estado de Nuevo León.

Este es el contexto del MUNE, uno de los proyectos más relevantes de los últimos años en cuanto a infraestructura cultural del estado de Nuevo León se refiere. Su dinamismo y peculiaridad lo ha llevado a posicionarse como un espacio de calidd mundial que los usuarios locales o foraneos agradecen. Este nuevo emblema urbano no sólo narra la historia de un pasado prodigioso, sino que esboza el futuro de una región que en base a su fuerza de trabajo y cosolidación económica ha concretado su porvenir.

La historia del museo
Hace dos años aproximadamente, la firma Salinas Lasheras, junto a otros cinco reconocidos arquitectos fueron convocados a un concurso restringido para la realización del proyecto; los arquitectos Edmundo Salinas y Manuel Lasheras, recibirían en esa ocasión la invitación por parte de Gobierno del Estado de Nuevo León (específicamente de la agencia de Desarrollo Urbano), y después de mes y medio para presentar el proyecto, resultaron ganadores. A partir de ahí –comenta en exclusiva el despacho para CyT– los objetivos comenzaban a sintetizarse: había que respetar la escala de los recintos culturales de la zona; generar un referente contemporáneo que lo hiciera digno de la arquitectura contemporánea, y sobreponerse exitosamente a los complicados tiempos de construcción que se tenían pactados limitados a diez meses para la ejecución de 12,000 m2 de obra.
Para el arquitecto Edmundo Salinas, “la arquitectura del MUNE se inspira en la geografía de la ciudad, como si buscara su historia en ella. Se muestra de manera orgánica al inspirarse en la naturaleza para fundirse con los accidentes topográficos reinventados por el hombre mediante un lenguaje que explora los contrastes entre el movimiento, la rigidez, la transparencia, la solidez y la ligereza. Por lo anterior, señala, se consideró integrarlo con el Museo de Historia Mexicana y unirlos mediante un puente que cruza el paseo Santa Lucía, el cual permitiría visitar ambos recintos en un mismo recorrido”.

La solución a nivel constructivo fue utilizar una escala similar a la del Museo de Historia Mexicana y lograr la integración arquitectónica cuidando el formato de los acabados de cada edificio al tiempo de que el puente tuviera una expresión neutral que facilitara la identidad propia de cada una de las sedes culturales. Sin
embargo, una de las limitantes dentro del proceso constructivo del proyecto fue edificarlo en un espacio sumamente limitado: su ubicación en el corazón de la ciudad (muy cerca de la Macroplaza) y la ocupación total del terreno para edificar, limitaba el área de maniobras, razón por la cual se tuvieron que solicitar permisos para utilizar una calle peatonal al lado norte y una calle vehicular en el extremo oriente; esta última, bajo la condicionante de permitir el libre tránsito en un carril y en una banqueta.
Ésta no fue la única dificultad.
También, al llevar la construcción a los extremos del predio se encontraron diversas instalaciones públicas por lo que aumentó la responsabilidad de ejecutar los trabajos evitando interrupciones en los servicios o afectaciones a terceros, así como accidentes en la obra. Al respecto, los arquitectos afirman que se lograron los objetivos superándose las dificultades gracias al desarrollo de un proyecto completo, un programa bien instrumentado y una atinada y exhaustiva supervisión arquitectónica durante la construcción.

 
Datos de interés
Nombre del proyecto:
Museo del Noreste (MUNE).

Ubicación:
Monterrey, Nuevo León

Arquitectura:
Neo Arquitectos (Edmundo Salinas y Manuel Lasheras).

Museografía:
Margen Rojo.

Volumen de concreto utilizados:
6,549.76m3.

La construcción del recinto
Los constructores narran a Construcción y Tecnología que al iniciar los trabajos preliminares, una de las fases más complicadas para su realización fue la excavación ya que “se debía actuar con cautela ante la posibilidad de derrumbes, ya que esta etapa involucraba llegar hasta los límites de la propiedad donde se encontraba la vía pública así como a diversos transformadores eléctricos bajo la banqueta. Para poder trabajar, se realizaron cuatro pozos de bombeo, dos de los cuales requirieron ser bombeados las 24 horas del día, y demandaron aumentar la
capacidad de las bombas. Había que resolver la interferencia del agua durante este proceso y evitar las filtraciones hacia el interior y la presión hidrostática bajo el piso del sótano más bajo”.
Cuando este tipo de complicaciones comenzaron a presentarse, se programaron todas las actividades de trabajo en tres turnos en más de una ocasión. A pesar de la problemática que representa el nivel freático, se terminó la excavación, el movimiento de tierras, y la apertura de zanjas satisfactoriamente dando paso a la realización de la cimentación y los muros de contención de concreto, así se iniciaría el acondicionamiento interior de la obra y la realización de la superestructura.
Se les cuestionó a los creadores por qué el concreto representó la mejor opción para la construcción de la estructura; a esto, los arquitectos respondieron: “Se decidió usar estructura de concreto en el cuerpo principal del edificio, dada su durabilidad y su bajo costo de mantenimiento. Para obtener su mejor rendimiento en donde el nivel freático estaba por encima del nivel de desplante, se agregaron aditivos al concreto para hacerlo impermeable y se utilizó cimbra aparente para dejarlo expuesto y reducir los costos en acabados”.

Había que trabajar contra el tiempo por lo que el proyecto hizo usó también de una estructura mixta, apoyándose en gran medida en el concreto de CEMEX (F’c=350 kg/cm2, F’c=200kg/cm2, entre otros), para llegar a los diferentes niveles de las losas y las columnas.
“Tuvimos que habilitar el acero necesario en la vía pública con áreas muy restringidas, por ello también destacamos el grado de complejidad que se tuvo para los colados del concreto, con lo cual se cerraron calles al tráfico vehicular sólo por el tiempo necesario bajo una logística bien realizada en los 6,549.76 m3 de concreto utilizados” afirma Neo Arquitectos.
La calidad constructiva del edificio logra un equilibrio entre belleza arquitectónica, vocación cultural y responsabilidad por brindar confort al usuario conjugando diversos materiales que hacen evidente su construcción: concreto, granito, mármol y vidrio.
Sin duda, uno de los rasgos más llamativos es la fachada integral compuesta por paneles de granito, la cual demandó un montaje de exigencia milimétrica y programación minuciosa en obra por la geometría especial del proyecto arquitectónico, el manejo de las placas, su entrega justo a tiempo por el reducido espacio para trabajar y el cuidado necesarios para no dañar el material ya habilitado. Su montaje debía otorgar el paño requerido para que las juntas horizontales se enfatizaran separándolas media pulgada una de la otra logrando así una sensación de capas con movimiento en referencia directa a las capas geológicas y dándole el carácter de museo de historia intrínseco en su arquitectura.

Al interior
El diseño interior del edificio –las salas de la exposición permanente– consisten en una serie de entrepisos que se comunican entre sí a través de una rampa principal de concreto que permite al visitante realizar un recorrido a través de los 1,600 m2 de exposición permanente y 1,000 m2 para albergar exposiciones temporales. El edificio está equipado con tres núcleos de elevadores, dos montacargas, sistema contra incendios y dos escaleras de emergencia. Una de las características destacables es su accesibilidad: al integrarse estas rampas en los accesos, estacionamiento y recorrido cualquier persona puede trasladarse en él de forma natural llegando a los servicios o a las salas sin dificultad alguna, lo que hace que la experiencia sea totalmente agradable para el usuario. Esto es, sin duda un valor agregado al desarrollo museográfico realizado por Margen Rojo, que a través de pantallas, paneles, recreaciones espaciales y una iluminación adecuada permiten apreciar de mejor forma el contenido binacional que integra cada rincón del museo.

Colofón

Tal como lo afirman los autores, podemos considerar que el Museo del Noreste es una extraordinaria obra de perfiles arquitectónicos modernistas y una ingeniería eficaz que ha logrado optimizar lo mejor de cada material usado para obtener un resultado integral con lo cual Nuevo León y su capital Monterrey nuevamente está a la vanguardia en los campos del conocimiento y la cultura. c