Quién y dónde

SOM: Detrás del gigante del desierto

Skidmore, Owings & Merrill (SOM) es una de las firmas de arquitectura y planeación urbana más importantes del orbe desde hace décadas así cómo autores del rascacielos más alto del mundo.

Aunque SOM se posicionó como una firma de renombre casi desde su fundación en 1950, su consolidación se debe, en gran medida, al compromiso de vanguardia y tecnología que ha asumido en cada encargo, así como por la constante capacitación y apoyo que le brinda al talento joven de sus oficinas para realizar estudios de posgrado o investigaciones en el campo de la cultura, la historia y la construcción. Lo anterior ha convertido al despacho en uno de los más importantes productores de iconos a nivel mundial (tanto verticales como desarrollos urbanos). En la actualidad, cuenta con oficinas en ciudades como Chicago, Nueva York, Londres, Hong Kong, Shanghai, San Francisco y Bruselas. SOM es el autor del edificio más alto del mundo, uno de los paradigmas del siglo XXI en edificio verticales: la Burj Dubai Tower, con 828 metros de altura. CyT tuvo el honor de conversar con parte del equipo de SOM acerca de éste histórico gigante que actualmente marca la pauta en cuanto a referentes ingenieriles y arquitectónicos se refiere.

En México

Esta conversación da pie al seguimiento de las futuras obras de SOM en todo el mundo. En México actualmente tienen planeado construir el nuevo centro operativo de Bancomer, un edificio contrastantemente bajo (sólo 32 niveles) que estará listo para el 2013 y en el cual se estima se erigirán más de 130,000 m2 de construcción. Estará ubicado en la zona de Parque Polanco y atenderá a más de 4,500 usuarios.


¿Qué representa para SOM haber gestado esta obra?
"Estamos muy contentos de ser partícipes de esta obra, es un momento histórico. Desde el inicio de SOM se ha tratado trabajar con clientes que tengan la filosofía de romper con lo tradicional y hacer algo diferente superando los límites. A lo largo de nuestra historia nos hemos dado cuenta que nuestros clientes regresan
con nosotros y eso es señal de confianza, este proyecto representa eso, sobretodo".

¿Cómo surge el concepto de este proyecto y su desarrollo formal?
"Pues desde el mismo contexto, porque Dubai es un lugar fascinante. Hace diez años no había nada y hoy la realidad es completamente diferente. Eso mismo nos ha mantenido alertas en cuestiones del diseño. El diseño del Burj Dubai está basado en la forma geométrica de una flor, la Hymenocallis blanca de seis pétalos cultivada en la región, cuya estructura dio inspiración al proyecto. Llevamos el concepto a tres pétalos principales como nodos que se definen como las 'alas' o secciones laterales. Éstas ascienden, cada una, a distinta altura y van haciendo que la estructura del edificio vaya siendo más pequeña. Su posición forma una especie de espiral hacia la izquierda rodeando el edificio que sirve como protección. Si lo vemos en el campo estructural, el primer enemigo que tuvimos fueron las ráfagas de viento y las tormentas de arena. Fue el diseñador William Baker, miembro de SOM, quién se encargó de la estructura; él pensó en cómo hacer que pareciera sencillo algo tan complejo. Al final se dio cuenta que la gente cuando se mantiene en pie para que el viento no la derribe, asume una posición eficaz y estable que podía llevarse como solución del edificio; así fue”.

Talento SOM

Charles Besjack: Maestro en Arquitectura por la Universidad de Illinois y director del área de ingeniería estructural de SOM Nueva York. Ha trabajado por más de 20 años en estrecha colaboración con la ingeniería estructural y los equipos de diseño arquitectónico para desarrollar una diversa gama de proyectos. En su experiencia se encuentran proyectos verticales en países como Corea del Sur, China, Estados Unidos y Emiratos Árabes. También ha desarrollado una amplia gama de estructuras, tales
como laboratorios, aeropuertos, hospitales, oficinas corporativas, edificios gubernamentales y complejos residenciales.
Kim Van Holsbeke: Senior designer. Arquitecto por el Instituto de Arquitectura de St. Lucas, Bruselas, Bélgica. Ha pertenecido a SOM Nueva York desde hace poco menos de una década. Dentro de los proyectos en los que ha colaborado están diversos hospitales en Las Vegas, Miami, Nueva York, un banco en Arabia Saudita y edificio de oficinas en Estados Unidos. Si bien gran parte de su experiencia está orientada al diseño de nuevas torres de corporaciones y hoteles, también ha desarrollado diversos proyectos horizontales como el Museo Nacional Smithsonian de Historia Americana.
María Salazar: Design Manager. Egresada del Pratt Institute de Roma. Ha desarrollado diversos proyectos dentro del equipo de SOM en Las Vegas, Boston, Nueva York y la Ciudad de México, destacando el concurso de la torre BBVA Bancomer.

 

Retos a resolver
Su base estructural es un podio triangular equilátero de 160 m de lado con una superficie construida de 450, 000 m2 de los cuáles 275,000 están en la torre, 175,000 en la base y la subestructura. "Si lo vemos como reto habrá que esbozar que teníamos que garantizar la seguridad de 19,000 trabajadores que habitarían el edificio y, sobretodo, partir de que nunca se había hecho algo así, aunque ya había intenciones de hacerlo como lo planteó Frank Lloyd Wright". Por otro lado, también resultó complejo solucionar de forma eficaz los diversos usos que tendría: es hotel; cuenta con numerosos departamentos, residencias y suites de lujo, oficinas corporativas, áreas de ocio, servicios, maquinaria y equipos de comunicación, todo ello resumido en 818 m de altura, 162 pisos o poco más de 4,000 millones de dólares (mdd) invertidos.

Sistema de mantenimiento

Es el proyecto más importante a nivel mundial, pero detrás de él hay una serie de sistemas de ingeniería que deben de ser vigilados, tal es el sistema de limpieza que debe de cumplir el mismo compromiso de vanguardia que todo lo que fue diseñado en el interior. Así lo señala Luis Abella García, director comercial de COX GOMYL, empresa de alcance internacional con sede en Madrid a cargo del suministro de equipo y tecnología de las góndolas de mantenimiento exterior para edificios.
Martín Wunder, sales manager de la compañía enfatiza que “un proyecto así necesita o verse afectado en su arquitectura por una máquina que lo vaya a dañar. Nuestras soluciones invocan aspectos que van desde la solución de la seguridad, el cómo esconder las máquinas, cómo acceder a ellas y cómo
garantizar que se obtenga un excelente estado de la fachada”; sin embargo, aclara que no es algo sencillo y que deben de vincularse aspectos de ingeniería y arquitectura muy precisos ya que a esas alturas las condiciones de trabajo y operación son muy drásticas.




El sistema estructural de la torre adquiere forma de Y en su base. Con el fin de reducir las cargas del viento sobre la torre, posee un núcleo reforzado por cada ala con núcleos de columnas perimetrales de concreto armado de alta resistencia con lo cual se alinearon sus núcleos centrales para lograr una torre sin transferencias estructurales y mayor resistencia a la torsión. En cada segmento de la torre se retrocede procurando una geometría en espiral desde su base hasta el extremo superior lo que hace que su sección cambie cada segmento al ganar altura, estos escalonamientos es lo que permite combatir los vórtices producidos en la fachada –cambiando la dirección aleatoriamente– y analizados previamente en túneles de viento. Por su parte, la cimentación fue resuelta por una serie de pilotes a 45 m de profundidad, con una sección de concreto de 1.5 m de diámetro soportada por una losa de cimentación de 4 m de espesor. El edificio, hasta los 586 metros está hecho de concreto reforzado y desde ese punto hasta la cúspide es una estructura de acero.

¿Qué papel jugó el concreto en este edificio?
"El concreto tuvo un papel ya que se utilizaron más de 330,000 m3. Además, destaca porque creemos que debemos analizar el impacto de todos los materiales que se utilizarán en la construcción y su ciclo de vida. Creemos que el concreto puede ser igual de sustentable que cualquier material. Depende de nosotros vigilar los procesos de consumo energético y valorar cómo puede ser utilizado. En el sentido tecnológico estamos concientes que sin concretos de alta resistencia como los que utilizamos quizá no lo hubiéramos logrado". Cabe subrayar que fueron bombeados más de 170,000 m3 de concreto; acción que nunca antes había sido realizada. Tomando en cuenta la presión ejercida en la tubería y el peso del concreto, se tuvo especial cuidado en el diseño de la mezcla ya que de no hacerlo se podría generar un bloqueo. De ahí que fuera de enorme importancia el uso de aditivos realizado por la empresa proveedora del concreto premezclado, pero sobretodo BASF quien se encargó de desarrollar esta tecnología en sus aditivos.

¿Consideran que el concreto aporta nuevas cualidades a los diseños arquitectónicos?
"Claro que si, basta mirar lo que Félix Candela tiene en su haber para darle al concreto todo el respeto y la calidad arquitectónica que se merece. Sus limitantes y lo que le falte en términos de desarrollo estará regido por nuestra capacidad. Para nosotros el concreto ya ha probado su versatilidad como materia, depende de nosotros ahora ver cuán lejos lo podemos llevar".

Se tiene la idea de que un rascacielos puede ser poco amigable con el ambiente ¿cuál es la posición de SOM ante esto y cómo lo llevaron a cabo en esta obra? "Nosotros nos hemos comprometido con realizar proyectos sustentables al máximo. Y aunque sabemos que no todas nuestras obras han sido certificadas, tratamos de usar diseños apegados al respeto ambiental. Esto lo hemos hecho aquí y tratamos que sea así en todas nuestras obras". c

Gregorio B. Mendoza
Fotos: A&S Photo/Graphics

 

 

 

 

 

 

 

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